Más allá de las cifras: Guía integral para la interpretación del Análisis de Gases Disueltos (AGD)
junio 18, 2026Como profesionales en el área de transmisión, el Análisis de Gases Disueltos (AGD) es nuestra herramienta más potente para la detección temprana de fallas en transformadores de potencia. Sin embargo, ver los reportes de laboratorio como una simple hoja de resultados es desaprovechar información crítica. La interpretación correcta, es lo que marca la diferencia entre una operación confiable y una falla catastrófica no detectada. En este artículo, profundizamos en la ciencia detrás de los gases y cómo convertir los datos en decisiones de ingeniería.
¿Sabías que el Acetileno C2H2 es casi siempre indicador de arcos eléctricos, mientras que el Monóxido de Carbono CO nos habla principalmente de la degradación de la celulosa?

El AGD no es una foto, es una película
Un error técnico recurrente es tomar decisiones basadas en una única muestra de aceite. El diagnóstico de un equipo no debe ser estático, sino dinámico. El AGD es, en esencia, una «película» que nos muestra la evolución interna del transformador a lo largo del tiempo.
- Tendencias: Lo que realmente importa es la tasa de generación de gases (ppm/día o ppm/mes).
- Contexto operativo: Un incremento en la generación de gases puede estar correlacionado con cambios en la carga del transformador o eventos externos de cortocircuito en la subestación.
¿Qué nos dicen los gases? El perfil químico de la falla
No todos los gases se generan de la misma forma. En el monitoreo del aceite, buscamos identificar la presencia de gases combustibles específicos que actúan como «huellas dactilares» de los procesos térmicos o eléctricos que ocurren en el equipo:

- Hidrógeno (H2): Es el gas más común y suele estar asociado a descargas parciales de baja energía. Su presencia es, a menudo, la primera señal de que algo comienza a ser inusual.
- Acetileno (C2H2): Este es, posiblemente, el gas de mayor cuidado. Su aparición suele indicar la presencia de arcos eléctricos (descargas de alta energía) o chispas. Cualquier presencia significativa de este gas debe activar protocolos de revisión inmediata.
- Metano (CH4) y Etano (C2H6): Generalmente asociados a fallas térmicas de baja a moderada temperatura.
- Etileno (C2H4): Es el indicador clásico de sobrecalentamientos térmicos de alta temperatura (generalmente por encima de los 300°C).
- Monóxido de Carbono (CO) y Dióxido de Carbono (CO2): Estos gases son los «mensajeros» de la degradación del papel aislante (celulosa). Si la relación entre ambos se dispara, nos indica que el papel se está quemando o degradando prematuramente, lo que reduce drásticamente la vida útil del transformador.
Comprender la concentración y la tasa de generación de estos gases de manera individual nos permite aplicar correctamente el método del Triángulo de Duval o las Relaciones de Rogers. Recuerda: la presencia de un gas aisladamente es una pista, pero la combinación de gases nos da el diagnóstico preciso del mecanismo de falla.
| Gas | Indicador principal |
| Hidrógeno (H2) | Descargas parciales / Corona |
| Acetileno (C2H2) | Arcos eléctricos (Severo) |
| Etileno (C2H4) | Sobrecalentamiento > 300°C |
| Monóxido de Carbono (CO) | Degradación de papel aislante |
Interpretación profunda: Estatus de diagnóstico y acción
Para estandarizar el mantenimiento, se establece una jerarquía clara de condiciones. Es fundamental saber cómo actuar ante cada una:
- Estatus 1 (Normal): La concentración de gases está dentro de los límites esperados según la edad y tipo de aceite. La acción es mantener la periodicidad de muestreo establecida en el programa anual.
- Estatus 2 (Alerta): Se han superado los niveles de referencia pero no se ha llegado a niveles críticos. Acción requerida: Aumentar la frecuencia de muestreo de manera inmediata para identificar si la generación de gas es lineal, exponencial o si se ha estabilizado.
- Estatus 3 (Crítico): Los niveles de gases (especialmente el Acetileno C2H2 o el Hidrógeno H2) indican una posible descarga o sobrecalentamiento interno. Acción requerida: Evaluar la necesidad de desenergizar el equipo, realizar pruebas eléctricas confirmatorias o incluso preparar una inspección interna.
La Regla de Oro: Confirmación técnica multi-variable
El AGD es un indicador poderoso, pero nunca debe ser el único criterio para desenergizar un equipo de gran capacidad. Se exige la confirmación a través de otras variables:

- Análisis físico-químico: Evaluar la rigidez dieléctrica y el contenido de humedad, ya que la presencia de agua acelera la degradación del papel aislante.
- Análisis de Furfural: Es el indicador definitivo de la vida remanente del papel aislante (celulosa), crucial para equipos con muchos años en servicio.
- Pruebas Eléctricas: Realizar pruebas de factor de potencia y resistencia de devanados para verificar si existe una falla física que coincida con la firma química detectada en el aceite.
Conclusión: Elevando el estándar de confiabilidad
La gestión de transformadores requiere más que cumplir con un programa de pruebas; requiere un criterio técnico agudo. Al dominar el procedimiento dejamos de ser técnicos que simplemente reportan números para convertirnos en gestores de confiabilidad. Recuerda que un transformador bien monitoreado no solo garantiza la continuidad del suministro eléctrico, sino que protege la inversión física más importante de nuestra subestación.




